"Cada performance es un lienzo efímero.
Cada pincelada, una frecuencia que el cuerpo ya conoce."
Un recorrido por cinco años de práctica artística en la intersección entre el club y el atelier. Navega por secciones o deja que el scroll sea el DJ.
01Pintura→ 02Instalaciones→ 03Fotografía→ 04Sobre mí→ 05CV→ 06Créditos→Estas pinturas nacen durante performances realizadas en festivales, clubes y eventos de música electrónica. Ejecutadas en tiempo real y sin boceto previo, funcionan como registros de una experiencia compartida: intentos de traducir a imagen aquello que normalmente desaparece cuando termina la noche.
Más que representar un espacio concreto, cada obra conserva rastros de lo ocurrido durante horas de convivencia, sonido, movimiento e intercambio con el público. El lienzo se convierte así en una superficie de memoria, donde la pintura actúa como huella material de un acontecimiento efímero.
Primer registro pictórico realizado durante una fiesta de música electrónica. La obra surge de ocho horas de observación y pintura en tiempo real dentro de la pista de baile, documentando el momento en que la presencia de una artista comenzó a integrarse en la experiencia colectiva del evento. Los colores característicos de Symbole y el barrido gestual transforman al público en una masa continua de movimiento y energía compartida.
Realizada durante la primera edición diurna de Symbole, esta pieza registra una atmósfera distinta a la de las sesiones nocturnas anteriores. La luz del atardecer modifica la paleta y permite una representación más reconocible del espacio, mientras la pintura continúa funcionando como una huella de diez horas de interacción entre música, arquitectura y público. El gesto pictórico se expande siguiendo la progresión sonora de la jornada, desde el House hasta el Techno.
Registro visual de una sesión al aire libre desarrollada durante doce horas de pintura ininterrumpida. El contraste entre el paisaje abierto y la intensidad de la pista se traduce en una paleta dominada por azules nocturnos y naranjas artificiales. Por primera vez aparecen figuras parcialmente reconocibles, aisladas del flujo colectivo del público, que continúa representado mediante barridos y superposiciones de color en movimiento.
Primer proyecto desarrollado fuera de España. La obra funciona como el registro material de quince horas de pintura realizadas durante Ratherlost, en Ámsterdam, y recoge tanto la escala del evento como las particularidades físicas del espacio: el polvo, la luz diurna y el movimiento constante de miles de asistentes.
Registro de una sesión en la que la autoría comenzó a abrirse al público. Por primera vez algunos asistentes fueron invitados a intervenir directamente sobre el lienzo, transformando la pintura en una construcción colectiva que conserva las huellas de múltiples participantes.
Realizada en un club de pequeño formato, esta pieza documenta una experiencia radicalmente distinta a la de los festivales y espacios abiertos. La proximidad entre artista, cabina y público permite una representación más cercana del entorno y una atmósfera visual más oscura e íntima.
Primer proyecto concebido para desarrollarse durante varios días. La obra registra la acumulación progresiva de experiencias, conversaciones e influencias surgidas a lo largo del festival, incorporando una paleta especialmente amplia y una evolución visible entre las primeras y las últimas capas de pintura.
Realizada durante dos noches consecutivas en Portugal, esta pieza registra el evento de mayor escala abordado hasta la fecha. El aumento de público y la duración de la performance se traducen en una composición más compleja, donde conviven zonas de gran detalle con áreas de abstracción extrema.
Llevo el lienzo al dancefloor y devuelvo la noche convertida en obra. Cuéntame tu fecha y tu espacio.
Hablemos de tu eventoMás allá del lienzo, el espacio mismo se convierte en soporte. Las instalaciones transforman el club en un entorno inmersivo total: luz, materia orgánica, tela y proyección trabajan juntos para ampliar la experiencia sensorial del dancefloor. Arte que se habita.
Junto a Sofía Reddant, esta instalación explora la sinestesia: la unión del tacto, la vista y el oído en una experiencia inmersiva que invitaba al espectador a tumbarse en el suelo para disfrutar de los visuales y la música. Telas translúcidas dispuestas por toda la sala funcionaban como pantallas fragmentadas sobre las que se proyectaba un vídeo creado por Sofía, articulado en torno a distintas sensaciones —el amor, el sexo, el agua, la música—. Instalada en el espacio del invernadero mientras el resto del evento sucedía fuera, esta pieza estuvo acompañada de un ambiente sonoro de Ambient.
Esta instalación, creada junto a Angy Scola, traslada lo exterior hacia el interior: el bosque y la naturaleza colonizan el espacio del club, generando un entorno inmersivo que permite conectar con lo natural a través de la música y poner en tensión el contraste entre lo orgánico y lo artificial.
Junto a Marlon, esta instalación parte de una idea central: el club como templo contemporáneo para los amantes de la música electrónica, un punto de encuentro que es también un lugar de conexión espiritual con uno mismo y con los demás a través del sonido repetitivo, tal y como han practicado distintas culturas y religiones a lo largo de la historia. Para materializarlo, creamos una serie de elementos cúbicos que simulan vidrieras de colores, acompañados de un rosetón situado tras la cabina del DJ con el logotipo del evento, transformando la sala en algo parecido a una catedral.
El concepto de esta instalación, desarrollada con Laura 2071, fue convertir el club en un verdadero ecosistema en el que música, personas y naturaleza se funden en un único elemento. Desde un enfoque conceptual, creamos una lámpara de papel natural japonés que ocupaba la mitad de la sala y dirigía la mirada hacia estructuras hechas con ramas y troncos secos, de las que colgaban pequeños fragmentos de vidrio que reflejaban la luz, transformando el espacio en un entorno natural y sereno.
Para Onyro Methods se creó un entorno onírico y envolvente, pensado para atrapar al espectador como si se encontrara dentro de un sueño y facilitar así su conexión con la música. Telas dispuestas por todo el techo simulaban nubes suspendidas, generando un espacio inmersivo de ensoñación colectiva.
Diseño espacios inmersivos para clubs, festivales y marcas — luz, materia y proyección al servicio de la experiencia colectiva.
Proponer una instalaciónEste proyecto busca traducir a fotografía la energía de la pista de baile, a través de recursos como la larga exposición y el color vibrante, simulando mediante la abstracción y la transparencia el modo en que percibimos la luz, el movimiento y el sonido. El trabajo parte de una exploración técnica de las capacidades de la cámara digital, con el objetivo de capturar no un instante, sino una experiencia completa: no a las personas, sino su movimiento; no la música, sino el modo en que esta inunda los cuerpos.
Soy una artista visual madrileña apasionada por el arte y la música electrónica. Durante años busqué la manera de unir ambos mundos, hasta encontrarla.
Mi práctica tiende puentes entre el arte contemporáneo y la cultura de la música electrónica, a través de la pintura, la instalación, la performance y los medios digitales. Me interesa la energía colectiva que emerge en estos entornos sociales, y crear experiencias inmersivas que transformen el espacio del club en un lugar de reflexión y creación.
Mi proyecto principal son las pinturas en vivo realizadas durante eventos de música electrónica, donde lo figurativo y lo abstracto capturan el ritmo y la atmósfera del momento. Cada obra traduce el sonido, la luz y el movimiento en una memoria visual del instante, reivindicando el techno como una forma de arte con valor estético, emocional y social.
Mi interés por la pintura comenzó desde joven y se ha expandido hacia el arte conceptual. He expuesto en la feria Art Madrid 2026, y he pintado en directo en España, Países Bajos y Portugal.
Una trayectoria construida entre clubs, festivales y academias — de lo más reciente a lo más temprano.
Una pintura en vivo no es decoración de fondo: es la pieza que tu público seguirá recordando cuando ya no quede nada de la noche. Aporto valor añadido a cualquier evento a través del arte —pintura en directo, instalación o intervención visual— diseñado a medida para la energía, el espacio y la música de tu propuesta.
Más información · precios y encargos"No documento lo que ocurre en el club. Lo que ocurre en el club soy yo."